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Thursday, January 17, 2008

ENVEJECIMIENTO EN CHILE


Más allá de un fenómeno demográfico.


Diversos informes plantean que durante la primera mitad del siglo XX, los adultos mayores en Chile se duplicaron y en los 50 años siguientes, se cuadruplicaron. Si en la década de los ’50 la esperanza de vida al nacer era 55 años, hoy es de 77. Y cuando en 2006 los adultos mayores son alrededor del 11% de la población –lo que hace de Chile una nación envejecida-, se proyecta que hacia 2025 y 2050 la población adulta mayor del país aumente a 16% y 23,5%, respectivamente.

Según el informe "
Chile envejece: impactos políticos y sociales de este fenómeno", de la investigadora del Programa Interdisciplinario de Estudios Gerontológico de la Universidad de Chile, María Eugenia Morales, nuestro país atraviesa, junto con Argentina, Cuba y Uruguay, un escenario de transición demográfica avanzada hacia el envejecimiento de su población. Crece bajo el 1% al año como resultado de combinar bajas tasas de natalidad y mortalidad. De hecho, "entre 1960 y 1997, la tasa de crecimiento chilena se redujo en 43%", indica el estudio.

Pero, ¿cuál fue el agente de mayor peso en este fenómeno?

El cambio del patrón reproductivo de la mujer a partir de la segunda mitad del siglo pasado.

Si bien este hecho debe ser interpretado como una tendencia generalizada en el contexto de la cultura occidental, María Eugenia Morales explica que "en Chile, la masificación del uso de anticonceptivos orales e intrauterinos de finales de los '60, provistos ampliamente a través de los servicios de salud del Estado, hizo realidad que la mujer pudiera optar con éxito a limitar su familia"."Aquella fue una innovación sin precedentes, pues como política de Estado permitió a las mujeres construir proyectos propios, a través de su incorporación al mundo laboral y del desarrollo de áreas de intereses distintos al ámbito familiar, más ajustados a su crecimiento personal".


Características de la vejez


- Una síntesis del Informe Ethos Nº 42 sobre el envejecimiento en Chile, del Centro de Ética de la U. Alberto Hurtado, aporta el contexto en el que se vive hoy la vejez: "En el mundo moderno, el viejo es visto como un jubilado (retirado). La ecuación de vejez y sabiduría se ha sustituido por vejez e inutilidad, dentro de un contexto donde el valor predominante es la productividad material. (…) La vejez ha llegado a ser símbolo de la muerte y hay que marginar, huir u olvidarse del anciano para poder gozar la vida en el presente eterno".

Consultada por el panorama actual de la vejez en el país, la doctora en sociología e investigadora del
Observatorio Social del Envejecimiento y la Vejez de la U. de Chile, Paulina Osorio, señala algunos puntos relevantes.

Es heterogénea. "Hay muchos tipos de vejez en Chile. Por ejemplo, las cruzadas por el género (femenino y masculino), la clase social, la urbanidad, etc. Por lo mismo, hay que tener cuidado de ponerlas a todas en un mismo saco".

También "ser viejo en Chile es sinónimo de exclusión social". Datos de la CEPAL sobre envejecimiento en América Latina y el Caribe, dan cuenta que los adultos mayores en Chile se sienten los más discriminados entre 10 países del Cono Sur.

Es una realidad poco conocida. Si bien en la década de los ‘80 se creó el Consejo Nacional de Protección a la Ancianidad (
Conapran), "aún sigue siendo una realidad poco conocida. Recién se está empezando a hablar de esto y a tomarle el peso en ámbitos como la investigación académica, las políticas sociales y la auto percepción del cambio demográfico", explica Carmen Barros, socióloga de la U. Católica.

Por otro lado, se estima que más del 60% de la población de adultos mayores chilenos son funcionalmente sanos, capaces de llevar una vida independiente. Las mismas cifras de la CEPAL señalan que casi el 60% de la tercera edad en Chile es jefe de hogar.Y a la hora de las enfermedades, las más comunes de la tercera edad en Chile son la
hipertensión arterial, ataque al corazón, osteoartrosis, diabetes, enfermedad pulmonar, demencia y cáncer, entre otras.



Medidas para enfrentar el envejecimiento


El Informe Ethos Nº 42 sobre el envejecimiento en Chile del Centro de Ética de la U. Alberto Hurtado, repara que este proceso origina una serie de desafíos, entre ellos, nuevas formas de organización de la familia, desafíos de bienestar, integración social y empleo del tiempo libre de los adultos mayores; cambio en la demanda de bienes y de servicios; competencia intergeneracional por los puestos de trabajo y cambios en las relaciones de dependencia económica entre las generaciones.


¿Qué debiera hacer Chile para enfrentar el envejecimiento de su población?

Tanto la directora del
Senama, Paula Forttes, como la investigadora del Observatorio Social del Envejecimiento, Paulina Osorio, coinciden en que el tema de aumentar los ingresos de los adultos mayores es clave: "Si yo no tengo cómo satisfacer mis necesidades mínimas, difícilmente puedo establecer buenas redes de articulación, desarrollar sueños o generar nuevos roles a desempeñar en la vejez".

"Aunque el sistema previsional no está en crisis, va a estar en crisis. Ocurre que los sustentos en los que se basó el sistema de AFP demostraron no ser reales. Se suponía que el Estado se iba a ahorrar dinero y resulta que hoy el Estado paga los bonos de reconocimiento, las pensiones asistenciales y las garantías estatales. Entonces, un buen escenario es decir ‘nosotros necesitamos que todos los chilenos, después de cierta edad, tengan un ingreso mínimo’, y ése es el concepto del ‘pilar solidario’ de la
reforma previsional, que significará pasar de pensiones de $30 mil a $75 mil", precisa Paula Forttes.

Envejecimiento saludable: la idea es que si se la gente adopta comportamientos y estilos de vida saludables en la niñez, puede esperar que la edad adulta y los años posteriores sean especialmente estimulantes y productivos.

Según señala el médico Pedro Paulo Marín, director del
Centro de Geriatría de la UC, a una publicación del diario El Mercurio, el envejecimiento saludable comprende tres factores: "El primero de ellos es acceder a la información, una persona va a envejecer según cómo ha vivido; segundo, invertir tiempo en la salud, es decir, preocuparse de la alimentación, ejercicios, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades crónicas y mentales; y tercero, no descuidar la parte espiritual, tener y practicar una fe transforma en mejores personas a la gente".

Incorporar el concepto del envejecimiento productivo: la experta Paulina Osorio insiste en que a los adultos mayores se les reconozca como seres potenciales más que por sus debilidades, como un recurso para el desarrollo. Y pone un ejemplo: habilitar un símil del
Servicio País, pero para adultos mayores.

Adultos mayores protagonistas: considerando su disponibilidad de tiempo libre y la autovalencia de la mayoría, "si existiera la posibilidad de buenos canales de organización, los mayores podrían movilizarse en torno a demandas económicas y de servicios sociales en la búsqueda de mejorar su actual estado, hecho que creemos apoyaría el proceso de cambio tanto de la imagen que tienen de sí mismos, como aquella que la sociedad tiene de ellos", señala el
estudio de la médico María Eugenia Morales, experta de la U. de Chile en el tema.

Y la vejez en Chile es percibida como "una situación angustiosa, estereotipada en imágenes de ancianos enfermos, inválidos, que sufren graves alteraciones emocionales, y que por sobre todo, representan una carga emotiva y económica para sus familias, bien compartan el hogar con sus parientes, vivan solos o estén internos en instituciones especiales", precisa dicha investigación.

Favorecer la solidaridad intergeneracional: "Algunos profesores jubilados están desarrollando un programa que se llama voluntariado senior: un profesor jubilado atiende a cuatro niños del
programa Puente. Y a un año de funcionamiento, según las evaluaciones que tenemos, estos niños han mejorado su rendimiento en un 60%", explica Forttes. "Por otro lado, se ha ido produciendo que en los mismos territorios los adultos mayores han ido cumpliendo roles de protección del lugar donde funcionan.

Entonces se articula, por ejemplo, con los jóvenes del Instituto Nacional de la Juventud, Injuv, todo lo que es alfabetización digital hoy día. También se trabaja en algunos jardines infantiles con los ‘Quijotes de la lectura’, adultos mayores que estimulan la lectura y enseñan a leer. Además, estamos desarrollando un estudio sobre cuál es la imagen que uno puede extraer de los textos escolares sobre los adultos mayores, para reorientarla".

Diversificar el modelo de abordaje del envejecimiento poblacional:


a. Favorecer la autonomía de los mayores el mayor tiempo posible: la actividad, la participación, el desempeño de roles en el ámbito social, económico, etc.
b. Favorecer el autocuidado y la rehabilitación.
c. Avanzar en la lógica de servicios domiciliarios, que asistan al adulto mayor y a su familia en el hogar con personal adecuadamente capacitado.
d. Instaurar servicios para adultos mayores dependientes.

Cuestión de ética social: "Se produce una tensión cuando se plantea la pregunta cuál es la ganancia de invertir en personas que se van a morir. El punto es que hay algo que como país debemos resolver y es que hay asuntos que tienen que ver con la renta social y otros que se tratan de ética social", dice Forttes.

Introducir el tema en la formación de profesionales: "Tenemos que hacer, por ejemplo, que en el pregrado de medicina ya se contemple formación gerontológica o geriátrica, pero que el urbanista deba también pensar en una ciudad para mayores", sostiene la cabeza del Senama. "El profesor, el que presta servicios, el ingeniero, el abogado, en general, todas las profesiones debieran tener un pincelazo de formación en estos temas porque tenemos que preparar profesionales para el mundo que viene. Aquí yo creo que la academia ha sido poco visionaria y el mercado, paradojalmente, está respondiendo con mayor rapidez, porque se ha dado cuenta que ahí hay un nicho súper interesante".

Beneficios para el adulto mayor


FUENTE: Biblioteca del Congreso Nacional de Chile

En salud


Atención en consultorios y hospitales públicos:
Todos los adultos mayores de 60 años y beneficiarios de Fonasa, de los grupos A; B; C y D tienen atención gratuita en los consultorios y hospitales públicos. Cuentan, además, con otros beneficios tales como:
Atención oftalmológica: entrega de lentes ópticos.
Atención de otorrinolaringología: entrega de audífonos.
Atención odontológica: atención integral que incluye prótesis.
Control de salud.
Programa de Alimentación Complementaria para el Adulto Mayor (PACAM): un kilo de crema años dorados y un kilo de la bebida instantánea a mayores de 70 años, mayor de 65 años que sufren de tuberculosis.
Promoción: actividades educativas grupales y de educación física.

En vivienda

El Programa de Atención Especial está dirigido a aquellos adultos mayores que perciben bajos ingresos (Ficha CAS II), que estén dispuestos a habitar una vivienda nueva o usada en arriendo o comodato (préstamo gratuito) que son asignadas por el SERVIU, responsabilizándose de su mantención y cuidado.
¿Qué tipo de vivienda se obtiene?
Viviendas nuevas: que tienen aproximadamente 25 metros cuadrados, y se ubican en conjuntos habitacionales de hasta 300 viviendas.
Viviendas usadas: casas de uno o dos pisos o departamentos en primer piso, con terminaciones básicas. Se trata de viviendas anteriormente entregadas a otros adultos mayores y recuperadas por el Serviu.

¿Cómo se financia?
En arriendo, se paga hasta el 10% de la renta bruta del postulante y su cónyuge, con un máximo de 0,3 UF mensuales.
En comodato, no tiene cargo para el beneficiario.

¿Cómo se accede a la vivienda?
Postular en las Oficinas de Vivienda de las Municipalidades y/o en las oficinas del Serviu de cada región.
Si se producen vacantes, el Serviu hace un llamado para postular a ellas.
Estar atento a los llamados de postulación del programa de vivienda básica (modalidad Serviu) que aparecen en los diarios.

Más información: Llame al fono consulta: 600-646-8825. Visite la página Web del Ministerio de Vivienda y Urbanismo:
www.minvu.cl

En justicia

Las Corporaciones de Asistencia Judicial otorgan asistencia jurídica preferencial para el adulto mayor, entregando los siguientes beneficios:

Información y orientación.
Representación y patrocinio ante los Tribunales.
Resolución de conflictos.
Promoción y prevención.
¿Cómo accedo al beneficio?Si usted reside en alguna de las comunas de las regiones Metropolitana, VI, VII o XII sólo debe presentar su cédula de identidad en el centro de atención de la Corporación de Asistencia Judicial que le corresponda.
Más información: Visite la página Web:
www.cajmetro.cl

El Servicio de Registro Civil e Identificación atiende a domicilio a los adultos mayores que se encuentren postrados.
¿Cómo accedo?Solicite directamente el servicio en oficinas del Registro Civil e Identificación a través de una carta, fax, correo electrónico o llamada telefónica.Más información: En las Oficinas de Información, Reclamos y Sugerencias (OIRS) del Servicio de Registro Civil e Identificación. Visite la página Web del Registro Civil:
www.registrocivil.cl

En educación

Para los clubes de adultos mayores existen los proyectos educativos financiados por el Ministerio de Educación.

Los proyectos deben incluir entre sus actividades:
Actividades culturales y artísticas.
Cuidados de salud para el envejecimiento sano.
Ejercitación de lectura.
Información acerca de los beneficios que ofrece el Estado.
Relaciones al interior de la familia, entre otros temas.

¿Cuáles son los requisitos para postular?

El único requisito es que los integrantes de los Clubes de Adultos Mayores tengan más de 60 años. Todos los programas de educación de adultos son gratuitos.

Más información:
Acérquese al Departamento Provincial de Educación de su comuna o directamente a la municipalidad.
Visite la página Web: www.mineduc.cl

En turismo

Los adultos mayores de todo el país pueden acceder a paquetes turísticos de bajo costo.
¿Cómo accedo al programa?Usted sólo debe acercarse a cualquier agencia de viajes autorizada, las que deberán estar debidamente identificadas con el logotipo del programa.Más información: En todas las oficinas del Servicio Nacional de Turismo (Sernatur). Llame gratis al fono 800- 104 104.

Visite el sitio del Servicio Nacional de Turismo: www.sernatur.cl o www.vacacionesterceraedad.cl

En previsión social

La Pensión Asistencial de Vejez es la pensión mensual que se otorga a las personas mayores de 65 años, hombres o mujeres, que demuestren que no tienen recursos económicos (Ficha CAS II), y que no han podido obtener un beneficio por un régimen previsional.
¿Cuáles son los requisitos para postular?
Tener 65 años o más.
Residencia continua en el país de por lo menos tres años.
No tener derecho a otra pensión.
Carecer de recursos de acuerdo a la evaluación realizada por el municipio.

¿Cómo accedo a esta pensión?
Usted debe solicitarla en la municipalidad correspondiente a su domicilio, la que verifica su situación socioeconómica, sometiéndolo previamente a una encuesta de estratificación social denominada CAS II.

Monto de la Pensión Asistencial: (a partir del 1º de mayo 2006)
Menores de 70 años: $44.186
70 años y más pero menores de 75: $47.103
75 años y más: $51.503
Más información:
Visite la página Web del Instituto de Normalización Previsional; www.inp.cl

VEJEZ Y JUVENTUD


Otros beneficios


Tren, Metro.

Metro de Santiago beneficia al adulto mayor con tarifa rebajada en un máximo de 2 viajes diarios, para las mujeres mayores de 60 años y los hombres mayores de 65 años. ¿Cómo accedo a este beneficio?
Presentando su carné de identidad y la última liquidación de pago de su jubilación en la Oficina de Atención al Cliente de Metro, ubicada en Estación Irarrázaval de la Línea 5:

Más información: En las Oficinas de Atención al Cliente del Metro de las siguientes estaciones: Irarrázaval, Puente Cal y Canto y La Moneda.

Visite la página Web del Metro de Santiago: www.metrosantiago.cl


Empresas de Ferrocarriles del Estado (EFE) beneficia al adulto mayor con una rebaja de un 20% en las tarifas del servicio Terrasur (largo recorrido) y Metrotren, para las mujeres mayores de 60 años y los hombres mayores de 65 años.¿Cómo accedo al beneficio?Usted sólo debe presentar su cédula de identidad en cualquier boletería de EFE.Más información: Contáctese llamando al fono (2) 585 5000 que pertenece al Call Center de Ferrocarriles del Estado.


Estudios

Adultez mayor: contexto y subcontexto. Antología de textos gerontológicos. Hacia la construcción de una nueva agenda.
Eugenio Gutiérrez, Paulina Osorio, Patricio Ríos y Carol Wilson. Observatorio Social del Envejecimiento, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Chile, 2006.
Pretende responder qué tan preparados estamos como sociedad para asumir y enfrentar los impactos del envejecimiento de la población en un contexto de globalización creciente.
Documento PDF (Texto en PDF: Tamaño: 938 Kb.)

Panorama actual y proyecciones futuras del envejecimiento en Latinoamérica
Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (Celade), División de Población de la Comisión Económica para Latinoamérica y el Caribe (CEPAL). Celade, 2006.
El documento aborda el concepto de envejecimiento y sus causas, las expresiones actuales y proyecciones futuras del envejecimiento poblacional en América Latina.
Documento PDF (Texto en PDF: Tamaño: 293 Kb.)

Adulto mayor, asociativismo y capital social. La casa de todos
Eugenio Gutiérrez, Paulina Osorio, Patricio Ríos y Carol Wilson. Corporación Años, indagaciones gerontológicas 2005.
Luego de abordar los conceptos de capital social, asociativismo y envejecimiento, la Corporación Años propone la integración y participación social de las personas mayores a nivel comunal con un proyecto que llama “La casa de todos”, nombre de un nuevo modelo de organización de los adultos mayores.
Documento PDF (Texto en PDF: Tamaño: 270 Kb.)

La legislación a favor de las personas mayores en América Latina y el Caribe.
Mónica Villarreal Martínez, consultora de Celade. Celade, 2005.
Desde un enfoque jurídico, este documento tiene como objetivo dar a conocer el conjunto de normas en favor de las personas mayores, plasmadas tanto en el derecho internacional como interno de los países de América Latina y el Caribe. Otro de sus propósitos es servir como referente de derecho comparado para los países de la región, y contribuir de este modo al diseño de mejores políticas de orden social, económico y jurídico que beneficien a la población adulta mayor.
Documento PDF (Texto en PDF: Tamaño: 301 Kb.)

Guía para dirigentes de organizaciones de adultos mayores: funciones y orientaciones.
Servicio Nacional del Adulto Mayor, Senama. Senama, 2003.
Dentro de las tareas prioritarias del Senama está la capacitación de los dirigentes de organizaciones de adultos mayores. Para ello, creó un Plan Nacional de Capacitación. Y para facilitar esta labor, editó la Guía para Dirigentes de Organizaciones de Adultos Mayores (segunda versión).
Documento PDF (Texto en PDF: Tamaño: 1733 Kb.)

En buenas manos: manual de cuidados básicos para el adulto y la adulta mayor dependiente.
Carolina Cádiz Dennett y Verónica Morales Vilches. Instituto de Normalización Previsional, INP, marzo de 2006.
Material de trabajo que explica desde las distintas clasificaciones de la vejez, pasando por la alimentación, la higiene, la movilidad, el traslado, el cuidado de la piel, la actividad física, hasta los estados de ánimos y las características de las enfermedades típicas de la tercera edad.
Documento PDF (Texto en PDF: Tamaño: 5295 Kb.)


En la Web

Enlaces recomendados sobre la tercera edad.




Contiene un centro de documentación, agenda de eventos, noticias y datos prácticos sobre salud y alimentación, además de información sobre el Fondo Nacional del Adulto Mayor.


Observatorio Social del Envejecimiento y Vejezhttp://www.observa.uchile.cl/
Web de la Facultad de Ciencias Sociales de la U. de Chile que promueve la investigación del envejecimiento y contiene valiosos estudios.


Programa Interdisciplinario de Estudios Gerontológicos
http://www.gerontologia.uchile.cl/
Sitio Web de la U. de Chile que busca incentivar la investigación en torno a este tema y fomentar la formación de recursos humanos para trabajar con este grupo etario.


Portal del pensionado
http://www.inp.cl/portal/pensionados/
Sitio del Instituto de Normalización Previsional de Chile que ofrece datos prácticos para este segmento de la población. Informa desde cómo tramitar una pensión hasta cuidados básicos de los adultos mayores.


U. Católica de Chile
http://www.puc.cl/adultomayor/
El sitio forma parte del Centro de Geriatría y Gerontología de la UC. Contiene información general, datos sobre capacitación y beneficios para los adultos mayores, publicaciones, investigaciones y sitios de interés.


Envejecimiento activo
http://www.envejecimientoactivo.cl/
Se aboca al tema de cómo preparase para tener una vejez más activa.


Persona mayor
http://www.personamayor.cl/
Promueve la visión de las personas mayores con calidad de vida y que participan activamente en tareas elegidas por ellas.


Red Latinoamericana de Gerontología
http://gerontologia.org/portal/homeBase.php
Sitio de la CEPAL que cuenta con apartados por países, además de un centro de documentación, estudios, investigaciones, aprendizajes y experiencias sobre el adulto mayor.


Salud de las personas mayores
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/seniorshealthissues.html
Es un servicio de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU. que contiene noticias, datos prácticos, estadísticas e información médica.


Médico de familia
http://familydoctor.org/e799.xml
Difunde buenos hábitos de salud a los 60 años, a través de una completa página de preguntas frecuentes.


Portal de la tercera edad
http://www.portaltercera.com.ar/
Brinda información para la tercera edad y ofrece a los profesionales del área un espacio para publicar sus trabajos.


Salud del adulto mayor, Organización Panamericana de la Salud
http://www.paho.org/Project.asp?SEL=TP&LNG=SPA&ID=124
Sitio con publicaciones periódicas, libros y documentos técnicos sobre el envejecimiento.


Especial sobre problemas de salud en la tercera edad
http://www.cdc.gov/spanish/terceraedad.htm
Aborda los principales problemas de salud en la tercera edad, de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU.


Cuarta evaluación de la ejecución del Plan de Acción Internacional sobre el Envejecimiento, ONU
http://www.un.org/esa/socdev/ageing/age4res.htm
El Consejo Económico y Social de la ONU, por conducto de la Comisión de Desarrollo Social, examina la ejecución del Plan de Acción cada cuatro años y transmite sus conclusiones a la Asamblea General de dicho organismo multilateral.


"UNIVERSIDAD DEL ADULTO MAYOR EN VILLA ALEMANA"

5ª. Región.
01/2008


Capacitación Gratuita y de nivel Universitario es la nueva Iniciativa que favorecerá a los adultos mayores de la comuna gracias al programa de carácter gratuito, realizado por la Municipalidad de Villa Alemana, el Servicio Nacional de Adulto Mayor y la Universidad de Valparaíso, en el Marco de la Denominada “Universidad del Adulto Mayor”, y que fue inaugurada en la comuna. 60 adultos mayores, organizados a través de la Oficina del Adulto Mayor de la Municipalidad de Villa Alemana, serán beneficiados con este proyecto a través de Universidad del Adulto Mayor, el cual también será apoyado por el Rotary Club Local que facilitará sus dependencias mientras dure el curso, específicamente la escuela de verano.


Según lo indicó el Alcalde Raúl Bustamante, el objetivo es generar aportes sociales significativos, que contribuyan a la integración social mediante la ejecución de talleres de extensión. Además, se pretende colaborar con el enriquecimiento cultural e intelectual, optimizar la comunicación entre generaciones y mejorar la calidad de vida y autoestima, siendo un ejemplo de vida para su entorno.


Durante el verano serán 2 los cursos gratuitos para los miembros de los Clubes de Adulto Mayor de la comuna de Villa Alemana: “Introducción al manejo de computadores e Internet” y “Liderazgo y resolución de conflictos”. Los talleres serán monitoreados por un profesional idóneo para cada área, el cual será supervisado por la Universidad de Valparaíso. Si bien los alumnos no rendirán certámenes ni exámenes, al finalizar los cursos recibirán una certificación que acredita su participación en esta iniciativa.

LA MUERTE EN LA HISTORIA

Tócame el cuerpo en la mañana y sabrás cuánto pesa una noche la muerte debe pesar como un millón de noches juntas.
(Faver Páez: “Para no morir del todo”, 2000)



1. La muerte a través de la historia y la cultura.

De acuerdo con Iribarren (1965) los únicos capacitados para hablar de la muerte son los muertos; pero los muertos nada dicen porque están mudos y delegan en lo vivos la pretensión imposible de comprender y definir el gran enigma.
La muerte (Albornoz, 1990) en sentido general se refiere al deceso de un ser vivo; así entendida es que nos dice Sartre (1905-1980) que la muerte es un simple hecho como el nacimiento. Cuando la muerte se considera como algo que ocurre a la existencia humana, entonces es posible apreciar varias concepciones acerca de la misma.

Así tenemos:
- La muerte como principio de una nueva existencia. Esta es una concepción religiosa, presupone que el alma es inmortal, que en el acto de la muerte se separa del cuerpo para pasar a llevar otro tipo de existencia.

- Algunas religiones orientales consideran la muerte como el retorno al mundo del cual hemos salido; de ahí el “tierra eres y en tierra te convertirás”, también la idea del “eterno retorno”.

- La muerte entendida como limitación de la existencia, para el existencialista Karl Jaspers (1883-1969) la muerte es la situación límite, inevitable a todo hombre. En tal sentido es decisiva, esencial, ligada a la naturaleza humana en cuanto tal, signo inequívoco de la fenitud.

- La muerte es el problema fundamental del hombre, el solo hecho de tomar conciencia de la muerte basta para engendrar la angustia y caracterizar la existencia humana. La existencia es la vida más la conciencia de la muerte.

1.1. El culto a los antepasados.


El hombre de Neanderthal (+/- 100 millones de años) es considerado el
primer homo sapiens, el quinto de la clasificación de los homínidos (australopitus, oreopitus, zinjantropos, heidilber); ha dejado testimonios de su espiritualidad y ejemplo de ello lo tenemos en las sepulturas, en estos enterramientos se ha podido observar el cuidado con que se disponía el suelo ( cubriéndolo con cantos rodados), el cadáver ( en posición encogida) y las ofrendas. Estas últimas prueban la creencia en una vida de ultratumba que requería la ayuda de los vivos (Salvat, 1974).
Parece ser que la muerte era una realidad que no podía pasar inadvertida para estos hombres del paleolítico dotados cada vez mayor de conciencia.

En los diferentes continentes los arqueólogos y antropólogos han encontrado diversos enterramientos, pero no siempre será posible determinar si el esqueleto descubierto correspondía a una muerte casual acontecida en el lugar del hallazgo o si su situación en ese punto correspondía a una elección deliberada por parte de quienes le sobrevivieron.
Las conclusiones actuales de los investigadores es que el hombre prehistórico no sólo respetaba a sus muertos, si no que, incluso, estaba preocupado por la vida de ultratumba.

Parece evidente que, para ellos, la muerte era la entrada a un reino del sueño, del que ignoramos si pensaban que podían despertarse, es decir, si la muerte era un estado transitorio o definitivo. Aunque no se pueda afirmar rotundamente, es muy posible que los alimentos y objetos de silex, que aparecen junto a los esqueletos con relativa frecuencia, fueron depositados como ofrendas para que el muerto pudiera utilizarlos en el transito de un mundo a otro.

El hombre del neolítico continuará con manifestaciones de culto a los muertos, las primeras comunidades neolíticas enterraban cuidadosamente a sus muertos, a quienes ofrendaban muchas veces vasijas con alimentos, pequeños objetos y otras piezas de ajuar, pero sin excesivas complejidades.

A partir de estos primeros momentos en la evolución del hombre, demuestran que no hay sociedad humana que no someta sus difuntos a atenciones particulares, cuya función es integrar el fenómeno brutal e inevitable de la muerte y, en cierta forma, negarla. Así se explican las actividades frente a la descomposición del cuerpo y al espanto que suscita.
Hay un esfuerzo por suprimir esta descomposición quemando el cadáver y conservando las cenizas, como por ejemplo, las urnas funerarias de los Zapotecas de México; Sanoja y Vargas (1992) señalan que los indígenas que habitaron la actual región costera del Oriente venezolano, las ceremonias funerarias tenían un carácter diferencial en cuanto al rango del individuo; cuando se trataba de caciques o jefes principales, los cadáveres eran desecados al fuego y los huesos pulverizados eran ofrecidos a todos los presentes, mezclados en una bebida fabricada con grasa que había destilado el cadáver durante la cocción (el alimento puede convertirse en el instrumento que ponga al hombre en relación estrecha con lo sagrado: ofrenda a los muertos, a los dioses). Los Koriaks de Siberia dispersaban las cenizas.

El culto a los antepasados reposa en dos ideas principales: primeramente, la muerte es muy raramente una aniquilación total del ser: el difunto sobrevive de cierta forma en un mundo que le es propio y mantiene, se presenta el caso, relaciones estrechas con los vivientes.

Después, como lo ha expresado Jensen (1954), esta actitud frente a los muertos se funda en la idea de que el hombre es un elemento de la divinidad, ya que sea hecho a la imagen de Dios, o que haya recibido de la divinidad una entidad espiritual que es su verdadera sustancia vital, o que descienda directamente de la divinidad por la cadena de los antepasados y participe de la divinidad por el milagro de la generación y del nacimiento.
Este sentimiento de lazo entre la humanidad y la divinidad lleva lógicamente a ciertas creencias concernientes a las relaciones entre vivos y muertos.

El culto de los antepasados es la más antigua religión practicada por los chinos. La civilización China del hombre de Pekín, enterraba a sus muerto, hecho que los ubica como portadores de la cultura de tipo paleolítico; los chinos en sus primeros tiempos, profesaban un profundo respeto a los mayores, principalmente a los antepasados, a quienes se rendía culto en altares familiares para que los protegieran.

El sintoismo (religión tradicional del Japón, Oficial hasta 1945) concedía una plaza privilegiada a los Kami, o espíritus de los difuntos.

Los israelitas de la época primitiva pensaban que sus muertos vivían en el Seol desde donde se interesaban por la suerte de sus hijos y nietos.

Los antiguos egipcios que, como aseguraba Herodoto , fueron “los más religiosos de todos los hombre”, morían preocupados por su comparecencia ante el tribunal de Osiris (como veremos más adelante), con el alegato de su justificación bien aprendido . Nadie como ellos buscaron en los profundos arcanos de la muerte. Rendían culto a las almas de los muertos y no tenían por tales, en el sentido material de la palabra, mientras sus cuerpos no fuesen destruidos o sus imágenes se perpetuaran en la piedra. Esto explica el rito de los embalsamamientos por ellos practicados. La profusión de momias y estatuas lo comprueba.

Así, pues, los antiguos egipcios, aun después de morir, se resistían a abandonar los espacios vitales de la naturaleza y de lo divino.
Los egipcios consideraban que toda persona tenía tres partes: el cuerpo, el ka y el alma. El cuerpo vivía esta vida como un hecho pasajero. El ka o doble era la fuerza vital que sobrevivía después de la muerte y quedaba en esta vida.
El alma se manifestaba en este mundo por los sentimientos y las acciones; era inmortal e inmaterial. A la muerte del individuo, el alma debía hacer el viaje al más allá para ser juzgada. Era conducida a un tribunal de cuarenta y dos jueces (demonios, constituidos en acusadores del difunto) presidido por Osiris (el dios que, a su vez, fue despojado de la vida), dios de los muertos, y sus acciones pesadas por el dios Anubis (dios de cabeza de perro) en una balanza, el dios Tot se desempeñaba en la función de secretario. Si no tenía pecados pasaba a gozar de los beneficios del reino de Osiris y ser como los propios. Si los tenía, iba al Duat, lugar donde carecía de libertad. Antes de dictarse la sentencia, el alma debía justificar ante el tribunal su comportamiento en esta vida, para lo cual le servía el libro de los muertos, conjunto de consejos propios para la actuación en el otro mundo (Nack de Emil, 1966).

Para los griegos las divinidades primigenias de su mitología (Rojas M, 2002) eran meras abstracciones simbólicas poco o nada personalizadas. Del Caos original procede el Erebo (tinieblas infernales) y la Noche, de cuya unión amorosa nacen el Eter (Cielo) y el Día. El Eter corresponde a la región más limpia, elevada y luminosa del firmamento y debe ser distinguido de Urano, otro cielo fuertemente personal. También son hijos de Caos: Hipnos (el sueño) la estirpe de los ensueños (Oneiros), la Burla y la Desdicha, así como las divinidades personalizadas: el Engaño, el Concúbito, la Vejez, el Amor, y el Dolor. Pero también son hijos del Caos, Moro, Cer y Thanatos, tres nombres que son casi sinónimos de la muerte.

En los libros Vedas, de la India, se destaca la metempsicosis, que es la transmigración o reencarnación de las almas individuales; afirmaban que el alma no ofrece ningún alivio, porque el alma renace en otro cuerpo; enseñaban que, de acuerdo con la conducta que se había tenido, se podía ascender o descender en la reencarnación. Si se pertenecía a una casta inferior, pero si había mostrado una conducta correcta, se renacía como miembro de una casta superior; por el contrario, si la conducta había sido incorrecta, se volvía a vivir como seres de castas inferiores o aun en animales. Estas ideas fueron transformando con la aparición: 1ro. Del Jainismo, que pretendía acabar con la idea de la transmigración del alma y destruir así uno de los elementos que, de manera firme, apoyaba al sistema de castas. 2do. El budismo que estableció la negación del alma y afirmó que la pasión es la fuente de todo mal, y que no puede ser satisfecha jamás; recomendaba entonces el control y el total abandono de los deseos (Harrison et al, 1991).

En la África negra el animismo (creencia en un alma de las cosas en un mundo de los espíritus y en una fuerza vital) una real importancia y toma incontestablemente manifestaciones de pluralidad. Para los dogon (Mali) el culto de los antepasados asegura la continuidad del hilo social, es decir, descendencias que se siguen a través de las generaciones y que aseguran la continuidad del grupo social. (Akoun, 1981).

Los indígenas que poblaron la cuenca del lago de Tacarigua o Valencia, desarrollaron un modo de vida jerárquico cacical caracterizado por la construcción de complejos de montículos (funerarios y de habitación), producción de bienes suntuarios dedicados al culto a los muertos (Vargas, 1990).

1.1. La máscara y la muerte.


Los egipcios fueron los primeros en recubrir las caras de los muertos con máscaras funerarias. Prisionero de su semejanza transfigurada, el difunto no podía ya tener acceso al mundo de los vivos. La máscara egipcia nace ligada a la muerte. Se presentaba, a primera vista, como un tabique estanco, una separación entre dos mundos. En realidad, la muerte en Egipto era delgada como una máscara. Era una muda y no un aniquilamiento, un paso y no un término, morir era viajar con serenidad como un sueño. No había muerte, sino muertos.

Los primeros romanos les rendían culto a los antepasados y las máscaras cumplían funciones funerarias. Éstas se moldeaban con cera en las caras de los difuntos, que eran llevadas por los miembros de la familia en cada nueva muerte y que representaban a los antepasados. Con el pasar de los tiempos la conciencia trágica se perderá con la máscara escénica de los romanos, grotesca y caricaturesca.

La máscara griega, destino y tragedia. Máscaras de oro de Micenas, trabajadas sobre las caras mismas de los muertos, son sobrecogedoras huellas de una vida que se ha coagulado. Esa rigidez cadavérica era la de las máscaras griegas que se paseaban por escena, llevadas por los actores que resucitaban los hombres de antaño.

La máscara africana no es la fijación de una expresión, sino una aparición que hace nacer la angustia de una presencia mágica. Asociada a los ritos agrarios, funerarios o iniciáticos, la máscara en África Occidental, constituye el apoyo, de fuerzas espirituales que interesan unos grupos restringidos o una sociedad entera, permite captar y controlar, canatizando y aprisionando la fuerza vital que impide errar, en particular después de la muerte de un ser humano o de un animal que provoca una liberación de energía.


1.2. Los cristianos desde los profetas a la Edad Media.


Los cristianos aseguran que la muerte es el estipendio y la paga del pecado. Así consta en el libro del Génesis (I, 27; XX, 2), y San Pablo lo confirma y recuerda en casi todas sus epístolas (a los Romanos, V, 12; VI, 23. A los Corintios, Primera, XV, 21. A los Efesios, II, 15. A los Colosenses, II, 13. A Timoteo, Primera, V,6). Jesucristo destruía la muerte con la muerte: “Yo soy la resurrección y la vida, quien cree en mi aunque hubiere muerto vivirá; y todo aquel que vive y cree en mi no morirá para siempre” (San Juan, XI, 25 y 26).

En los tiempos heroicos del cristianismo morían los fieles gozosamente, con la alegría del viajero que sabe de antemano que le aguarda la felicidad al término de su viaje. Nada les causaba temor; ni las incomodidades del trayecto, ni el dolor físico de la jornada. Antes al contrario, eran méritos y trabajos santificantes que harían más apetecibles el placer de llegar. Los primitivos cristianos sabían por qué morían y para qué morían. Esta certidumbre infusa, proclamada por legiones de mártires, les permitió prever y disfrutar anticipadamente los goces inefables de la vida eterna.

Esos tiempos heroicos pasarán cuando Constantino (gobernó entre 312-337) con el Edicto de Milán (año 313) decretó la tolerancia al cristianismo. Con Theodosio (gobernó entre 379-395), el cristianismo triunfó, por lo que el nuevo emperador lo declaró religión oficial y única del imperio (año 380), aboliendo el paganismo en el año 394.

El cristianismo triunfará y el imperio romano se dividirá y luego se derrumbará dándoles paso a la Edad Media y a la hegemonía de la Iglesia y el poder a los Papas. La socorrida imagen medieval representará al universo y al mundo como una inmensa liza dispuesta para el triunfo de la muerte sobre cabezas coronadas, mitras bamboleantes e infernales orgullos.

En los fastos rudos de la Edad Media la muerte parece significar término y castigo. Se muere lentamente, día a día, hora a hora, con plena consciencia de que morir es solucionar todos los conflictos humanos. Pesa la muerte más que la vida en la balanza de las apreciaciones históricas. Su presencia hace del día noche y de la canción plañido.

La fatalidad de la muerte, evidenciada por los moralistas y los teólogos, polariza todas las preocupaciones y centra el pensamiento universal en un montón de tibias cruzadas y calaveras. La técnica de morir se eleva entonces al rango de arte. De la Edad Media puede decirse, no que muere viviendo, sino que vive muriendo. Hombres y mujeres visten mortajas. La muerte armada y ensabanada, con una clepsidra en la mano, se enseñorea de las ciudades y cantan las horas, castañeteo de sus desiertas mandíbulas, en un terrible y constante ¡recuérdenme¡


1.3 La muerte para los judíos, los ortodoxos y los islámicos:

La mayoría del pueblo judío, con excepción de algunos justos, era y sigue siendo materialista. Sitúa es este mundo el premio y el castigo de las buenas o malas acciones y considera la mansión del Señor inaccesible a los mortales. La muerte, para muchos de ellos, significa carroña y fin de todo. Interpretando a los profetas a modo de oráculos políticos, el Mesías se define en sus mentes, no como Redentor del género humano, sino como una especie de caudillo racista que levantará al pueblo elegido de su postración y lo sacará del oprobio. Presuponemos la decepcionada extrañeza de los judíos nacionalistas que creían en Jesús “Mi reino no es de este mundo” (San Juan, XVIII, 36).

Para el pensamiento ortodoxo, la muerte está decretada a los hombres por Dios y su hora es incierta. Debemos mirarla con sacrificio grato al Todopoderoso. Es puerta de acceso a la inmortalidad y por ello la muerte de los seres queridos no debe contristarnos.

Los árabes, a través de Mahoma y los preceptos del Corán; la vida del hombre está predestinado, el juicio final y la reencarnación existen.


1.4 El Renacimiento.

Durante el Renacimiento se dan cambios trascendentes, como sucedió cuando el hombre abandonó la preocupación por la existencia de mundos ultraterrenos de carácter metafísico para fijar su atención en la naturaleza como fuente de conocimiento y de creación artística.
En el Renacimiento europeo, pintores, poetas y músicos celebraban una muerte buena como la ars moviendi (el arte de morir). La muerte, como el Renacimiento, se vio como parte del ciclo de la vida, incluso una causa para celebrar la salvación del alma. (Gelles y Levine, 1995).



1.5 El siglo XX. La fascinación por la muerte.


Todos los contemporáneos de la antesala del siglo XX son reflejo de la crisis de valores que fragmenta las sociedades europeas (Nouschi, 1999). El desfase entre las mutaciones tecnológicas, las conquistas materiales y la fuerza de las tradiciones esta más o menos pronunciado, según los países. En la Alemania de Guillermo II (1859-1941) – último emperador alemán, su agresiva política exterior fue uno de los factores desencadenante de la I Guerra Mundial y la extinción del imperio - adoraba el arte con casco y convencional, las jóvenes generaciones se refugiaban en el irracionalismo, el anticonformismo y sobre todo el individualismo, vivero de las nuevas tendencias.


Luego vendrá la II Guerra mundial, las guerras del sureste asiático y las del Oriente medio en donde el arte de matar se va tecnificando sin necesidad de ver al enemigo frente a frente de una trinchera a la otra.


2. LA MUERTE EN LA LITERATURA.


Sobre la fuerza emocional telúrica de la muerte que sido, es y será punto de partida del más grave raciocinio, tiene Unamuno palabras felices y aclaratorias: “Un Miserere cantado en común por una muchedumbre azotada del destino vale tanto como una filosofía”, podemos recalcar que dicho canto se hace en las tinieblas de profunda incertidumbre. Pocos escritores, artistas y músicos se han sustraído al tema de la muerte. El misterio, compartido por todos, que encierra es manantial inagotable de inspiración para la poesía. La muerte (thanatos) y el amor (Eros), inseparablemente unidos, fecundan la conciencia del hombre y le sugieren ideas y sentimientos.

La muerte destruye, para unos; el amor crea, para otros. Este crear y destruir, en riguroso turno de poder, forman la trama de la gran tragedia de la vida. Quién pregona el triunfo definitivo de la muerte; quién la victoria de la muerte. Muerte y amor, en incansable forcejeo, se disputan nuestras codicias, nuestros afanes, nuestras ilusiones. Y así hasta la consumación de los siglos en una especie de guerra fría y paz ardiente.

La muerte, he llegado a comprender, no se define; se siente, se teme, se llora o se canta. Para el filósofo es motivo de meditación; para el poeta, ritmo y melancolía. La Danza Macabra (1874) de Camile Saint Saëns (1835-1921). Nos describe el paisaje nocturno de la muerte con armoniosas notas de color que parecen alaridos de nostalgia. Recordemos que una danza macabra siempre ha sido un tema alegórico en arte, literatura, teatro y música que se caracteriza por la representación del esqueleto humano como símbolo de la muerte; basado en la creencia popular, fomentada por las plagas y guerras de los siglos XIV y XV, de que la muerte, en forma de esqueleto, surge de las tumbas y tienta a los que tienen vida con el fin de que se unan a ella. El tema, extremadamente convincente, se sustenta en la idea de la inevitabilidad de la muerte, así como su poder igualador frente a todos los hombres, desde el Papa hasta el mendigo, pasando por toda la escala social. Es también una amonestación a la necesidad de arrepentimiento.

La novelística universal debe a la muerte sus mejores capítulos, los más intensos y densos del contenido humano. Y aquí la ficción nunca es ficción porque calma su sed en los abrevaderos experimentales de la realidad. Desde los llamados Libros de los Muertos de los antiguos egipcios, que se colocaban junto a los cadáveres a modo de itinerario, pues contenían minuciosos detalles de los parajes ultraterrenos hasta “Los muertos, las muertas y otras fantasmagorías”, de uno de los exponentes del vanguardismo y el expresionismo Ramón Gómez de la Serna (1888-1963), pasando por la “Diferencia entre lo temporal y lo eterno” de Padre Juan Eusebio Nierenberg (1595-1558), existe en el mundo una copiosa literatura, más o menos ascética, más o menos humorística, sobre el tema de la muerte. Esta literatura no es privativa de ningún país, ni tiempo, si bien evoluciona a favor del clima cultural y natural, ideológico y geopolítico.
La inquietud de la muerte flota como un fantasma sobre la lírica del mundo entero. Hay poesía del amor y hay poesía de la muerte que a veces, se funden en un solo gran poeta que se llama “el Temor”.

Así nos encontramos con:


- César Vallejo (1892-1938). Cuando decide morirse porque si. Por las experiencias del dolor cotidiano que es la muerte por cuotas; la visión de un mundo como un lugar penitencial sin certeza de salvación.
- Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870). Consternado por la soledad en que se quedan los muertos.
- Antero Quental (1842-1891). Quien consideraba el mutismo de la muerte más resonante que el clamoroso mar.
- Joaquín Teixeira de Pascoaes (1877-1952). Que deseaba morirse como la luz, como el paisaje, a la dulce hora del crepúsculo.
- Faver Páez para quien la muerte debe pesar mil noches juntas.

Tenesse Williams (1811-1983) nos decía que: los funerales son hermosos comparados con las muertes. Son silenciosos, pero las muertes no siempre lo son. Ernesto Sábato, nos guía sobre “Héroes y tumbas. Miguel Otero Silva nos lleva a visitar sus “Casas Muertas” y denuncia “La muerte de Honorio”. Gabriel García Márquez, nos anuncia una “Crónica de una muerte anunciada” y en “Ojos de Perro azul”, se enfrenta cara a cara con esa presencia inevitable que es la muerte descubriéndola como una parte gemela de nuestro cotidiano vivir.

La muerte conocida desde la vida y en la vida misma. La muerte vislumbrada en los sueños y luego conocida como experiencia total: del alma y del cuerpo. La muerte como una constante inminencia que nos revela hasta qué punto nuestro propio ser está formada por aspectos distintos y nunca imaginados. En la “Tercera Resignación” nos dice el Gabo: “En el polvillo bíblico de la muerte.

Acaso sienta entonces una ligera nostalgia; nostalgia de no ser un cadáver imaginario, abstracto armado únicamente en el recuerdo borroso de sus parientes. Sabrás entonces que va a subir por los vasos capilares de un manzano y a despertarse mordido por el hambre de un niño en una mañana otoñal. Sabrá entonces _ y eso le entristecía _ que ha perdido su unidad; que ya no es –siquiera- un muerto ordinario, un cadáver común.

La dicotomía del thanos y el ros aunque parezcan dos elementos distintos se convierte en uno solo, Vargas Vila la resalta en su Ibis en una sola unidad: “Teme al amor como a la muerte, que es la muerte misma”.

Entre los poetas y escritores latinoamericanos que tratan la muerte de manera especial y sus incertidumbres constantes del deceso, se encuentra en Rubén Darío


A lo Fatal: Dichoso es el árbol que apenas es sensitivo / y más la piedra porque esa ya no siente / No hay mayor dolor que el dolor de estar vivo / Ni mayor pesadumbre que una vida consciente / ser y no saber nada y ser su recurso cierto / y el temor de haber sido y en futuro tierra / y el espanto seguro de estar mañana muerto y sufrir por la carne y por la tierra / y por lo apenas sospechado e imaginarnos / sin saber siquiera a donde vamos / ni donde venimos.

En la poesía venezolana, el tema de la muerte es frecuente en Lazo Martí en su “Silva Criolla” la resalta con su “es tiempo de que vuelva es tiempo de que tornes y la lluvia con sus esteras verticales, trae la muerte”. Pérez Bonalde en su “Vuelta a la Patria”, engolfa a su madre y su muerte: Madre aquí estoy / de mi destino vengo / a recibir en tu glacial regazo / la triste para que el pecho tengo / y darte cubierta de la ausencia mía.

Escritores y poetas han vivido rodeado de muerte ejemplo de ello lo tenemos en: Horacio Quiroga (1878-1937) siendo niño ve el suicidio de su padre, la esposa también se suicidio, él accidentalmente manipulando una pistola mató al poeta Federico Ferrando, sus dos hijos Rubén y Haide también fallecieron por suicidio y él también se mató. Todos los cuentos de Quiroga tratan sobre la muerte. El primero, por ejemplo, se llamó “Cuentos de amor, de locura y de muerte”.

El segundo ejemplo lo tenemos en Ernest Hemingway (1899-1961) y su juego con la muerte; en su conciencia, en su pasado, en su recuerdo y en su futura descendencia: su abuelo, su padre, él, su hija y su nieta decidieron acabar con su vida y encontrarse con la muerte en el momento cuando ella, ellos o el destino lo consideraron oportuno. Su obra precipita hacia la fatalidad todas las verdades de la vida, con la presencia de la muerte.

La muerte en toda su expresión la encontramos en todos los libros de Hemingway, especialmente en “Adiós a las armas”, “Muerte en la tarde” y por “Quién doblan las campanas”. En su obra se desprende que: el hombre es, en la creación, el único ser que sabe de antemano que ha de morir, y que tiene la facultad de pensar en ello en los momentos en que la alegría y el orgullo de vivir podrían embriagarle más.

De igual modo que ésta es la idea fundamental de la obra de André Malraux (1901-1976) en ella cohabitan una acción fonética y un pensamiento angustiado, en las “Voces del Silencio”, Malraux, da todas sus resonancias a la palabra destino para librar al hombre de su fatalidad mortal: “sabemos muy bien –escribió- que esta palabra cobra su verdadero sentido por el hecho de expresar la parte mortal de todo lo que ha de morir”.; es también lo que constituye toda la soberanía del hombre a los ojos de Hemingway. Esta soberanía aparece tanto más clara por cuanto surge de la tremenda lucha que sostienen la vida y la muerte en el seno de la naturaleza.

El realismo de Hemingway pinta esta lucha con tan vivos colores, que es capaz de evocar todas las opulencias de la vida. Véase, por ejemplo, en “Tener o no tener”, la pagina en que nos muestra el bullicio de unos pececillos pegados a un barco a la deriva sobre el cual agoniza un hombre mortalmente herido: los peces se sacian con la sangre que se desliza por el flanco de la embarcación y se diluye en hilillos viscosos en el mar. Así la vida fluye hacia la muerte, por medio de una rica amalgama de movimientos inconscientes. Sólo cuando el hombre aparece en esta repugnante aventura, es con ciencia y conciencia de su destino. Vive como el resto de la naturaleza, en un caos análogo de absurdos y de violencia. Pero sabe que tiene una cita con la muerte, y cuanto más se lanza a una vida arriesgada, tanto más tiene fijos los ojos en la muerte.

Todas las distinciones que hace Hemingway entre los hombres se basan el en valor que poseen para sostener esta mirada. Él visitó muchos pueblos. Su predilección iría, entre todos, hacia el que, dijo, “se interesa por la muerte”, hacia el pueblo español. Escribiría en “Muerte en la tarde”: “Cuando un hombre se rebela contra la muerte, siente placer al asumir por sí mismo uno de los atributos divinos, el de darla”. Pero en “Por quién doblan las campanas” su héroe afirma: “hay que matar porque es necesario, pero no hay que creer que sea un derecho. Si se cree esto, todo se corrompe”. Es una de las supremas bellezas del libro, esta depuración de la idea de la muerte más allá de una vida en la que la muerte está constantemente presente en acción y en imágenes vividas.


En la obra de Hemingway encontramos también otra fuente de emoción, consiste en la inminencia de la muerte dentro de la vida ardiente del amor. Pero él siempre decidirá cuando llegará la muerte


3. BIBLIOGRAFÍA:

Akou, André (1981). Antropología. Barcelona. Asuri Ediciones. (Director).
Albornoz, Hernán (1990). Diccionario de filosofía. Valencia. Vadell Hermanos Editores.
Gelles, Richard J y Ann Livine (1995). Sociología. 6ta. etapa. México. Mac Graww Hill.
Harrison, Jhon et al (1991). Estudio de las civilizaciones Occidentales. Buenos Aires. Mac Graw Hill.
Irribarren, Manuel (1965). Los grandes hombres ante la muerte. 2da. edic. Barcelona. Montaner y Simón S.A.
Jensen, A.E (1954). Myhes et cultes chez les peuples primitives. Paris. Payot.
Martínez E., Leonor y Hug M.E. (1998). Diccionario de filosofía. Bogotá. Panamericana Editorial.
Nack, De Emil (1966). Egipto y el próximo Oriente en la Antigüedad. Barcelona. Editorial Labor.
Nouschi, Marc (1999). Historia del siglo XX todos los mundos, el mundo. Madrid: Editorial Cátedra.
Rojas M., Carlos (2002). El enfermo mental ante la muerte. Estudios clínicos de antropología psiquiátrica. Valencia. Universidad de Carabobo. CDCH.
Salvat, Manuel (1974). La prehistoria. Barcelona. Salvat Editores. (Director).
Sanoja Mario e Iraida Vargas (1992). Antiguas formaciones y modos de producción venezolanos. 3ra. edic. Caracas. Monte Avila.
Vargas Arena, Iraida (1990). Arqueología, Ciencia y Sociedad. Caracas. Editorial Abre Brecha


Autor:
Luís Rafael García Jiménez
garcial@ujap.edu.ve


La muerte ¿es tan terrible?
Autor: Hugo Pinaud R.

Uno de los temas que mas inquieta, a los que ya cruzamos los 70, es el de la muerte. Se nos enseño, tanto en la escuela, en la familia, en la iglesia, que había una vida posterior a la muerte y que según haya sido nuestra conducta social y personal lograríamos ir a un paraíso celestial o a un infierno, previa calificación efectuada por un Dios que nos castigaba o premiaba. Pero con el transcurso de los años y de los estudios, uno se va dando cuenta que esa visión es arcaica e interesada y que conviene más al sistema económico y religioso que nos rige. Nos dan esta visión para que adoptemos una posición de servilismo frente al sistema, de acatamiento absoluto de las normas que convienen al dueño del poder (económico, social, religioso y militar). Este juego ha sido permanentemente usado por el poder para someter a los grupos sociales más vulnerables (ya sea por su falta de recursos económicos y/o estudios formales y otros).


Quienes hemos tenido la suerte de lograr un titulo profesional y que nos dedicamos al extraño deporte del pensar, creemos otra cosa.


Cuando uno muere, simplemente desaparece y no hay nada que nos permita, aunque sea como energía, pensar de nuevo en este lugar del Universo. Fuimos un fugaz destello, mejor aun, un eslabón en la cadena de la vida que permitió que la especie continuara y nada más. Fue necesario que nos fijáramos normas restrictivas para poder sobrevivir como especie porque el primitivismo pasado y actual del “homo sapiens (?)” es un peligro para la naturaleza, por lo tanto es urgente que nos “civilicemos”, somos niños frente a un entorno ya maduro, sin sentimientos ni principios y que nos avasalla cuando le es necesario para su objetivo (decimos dominar la naturaleza, pero cuando sobreviene un terremoto, un huracán, un tsunami, no sabemos que hacer y reaccionamos instintivamente, olvidando todas las normas que nos hemos fijado).


Al entrar en el proceso de muerte la misma naturaleza nos prepara, un ejemplo aclara esta idea: cuando en un incendio fallece una persona no muere por las quemaduras, antes muere asfixiada y esto es lento sin conciencia, posteriormente al estar allí “muere” calcinada. Otro caso, es el de la persona que muere en la nieve, primero se duerme y luego fallece por hipotermia sin conciencia del proceso que vive.


La muerte son etapas que usa el proceso de vida para generar cambios (¿mutaciones?) y más vida. En el fondo tememos a la muerte por egoísmo, por desconocimiento de una realidad que se realiza, como tantas otras, sin nuestra autoridad. Tememos perder el poder que ganamos (dinero, títulos, familia). Como yo, fulano tan importante en esta sociedad, me moriré y no podré seguir mandando sobre otros, más aun, siendo la cúspide de la sofisticación de las especies que hay en el planeta. Como me voy a podrir, con un olor extremadamente desagradable y reducirme a la nada en unos cuantos años. Quien me recordara después de unas 3 o 4 generaciones mas, ya que no soy un elegido, un héroe. Y aun estos mismos héroes, con los siglos desaparece el interés por ellos.


Y que decir si la civilización se extingue, mas aun, que pasaría si un asteroide cayera sobre el planeta y sucediera lo mismo que paso con los dinosaurios, alguien recordaría nuestros nombres simbólicos, nuestras proezas, nuestras miserias, nuestro salvajismo. Muchos me dirán, el hombre ha pasado muchos miles de años sobre la superficie del planeta y sigue “vivito y coleando”, pero para los que estudiamos la Astronomía, sabemos que la vida esta en la cuerda floja constantemente, en el filo de la navaja, debido a la cantidad infinita de conocimientos que no tenemos sobre nuestro entorno y en un periodo de tiempo que no tiene importancia en el tiempo astronómico.


Debemos acostumbrarnos a que la muerte es un proceso normal en el desarrollo de la vida y no sentir pena por el que se “va” sino agradecerle lo que hizo por la humanidad toda. Debemos gozar la vida día a día, sacarle el jugo con respeto hacia los demás y hacia nosotros mismos.