My Blog List

Thursday, January 17, 2008

ENVEJECIMIENTO EN CHILE


Más allá de un fenómeno demográfico.


Diversos informes plantean que durante la primera mitad del siglo XX, los adultos mayores en Chile se duplicaron y en los 50 años siguientes, se cuadruplicaron. Si en la década de los ’50 la esperanza de vida al nacer era 55 años, hoy es de 77. Y cuando en 2006 los adultos mayores son alrededor del 11% de la población –lo que hace de Chile una nación envejecida-, se proyecta que hacia 2025 y 2050 la población adulta mayor del país aumente a 16% y 23,5%, respectivamente.

Según el informe "
Chile envejece: impactos políticos y sociales de este fenómeno", de la investigadora del Programa Interdisciplinario de Estudios Gerontológico de la Universidad de Chile, María Eugenia Morales, nuestro país atraviesa, junto con Argentina, Cuba y Uruguay, un escenario de transición demográfica avanzada hacia el envejecimiento de su población. Crece bajo el 1% al año como resultado de combinar bajas tasas de natalidad y mortalidad. De hecho, "entre 1960 y 1997, la tasa de crecimiento chilena se redujo en 43%", indica el estudio.

Pero, ¿cuál fue el agente de mayor peso en este fenómeno?

El cambio del patrón reproductivo de la mujer a partir de la segunda mitad del siglo pasado.

Si bien este hecho debe ser interpretado como una tendencia generalizada en el contexto de la cultura occidental, María Eugenia Morales explica que "en Chile, la masificación del uso de anticonceptivos orales e intrauterinos de finales de los '60, provistos ampliamente a través de los servicios de salud del Estado, hizo realidad que la mujer pudiera optar con éxito a limitar su familia"."Aquella fue una innovación sin precedentes, pues como política de Estado permitió a las mujeres construir proyectos propios, a través de su incorporación al mundo laboral y del desarrollo de áreas de intereses distintos al ámbito familiar, más ajustados a su crecimiento personal".


Características de la vejez


- Una síntesis del Informe Ethos Nº 42 sobre el envejecimiento en Chile, del Centro de Ética de la U. Alberto Hurtado, aporta el contexto en el que se vive hoy la vejez: "En el mundo moderno, el viejo es visto como un jubilado (retirado). La ecuación de vejez y sabiduría se ha sustituido por vejez e inutilidad, dentro de un contexto donde el valor predominante es la productividad material. (…) La vejez ha llegado a ser símbolo de la muerte y hay que marginar, huir u olvidarse del anciano para poder gozar la vida en el presente eterno".

Consultada por el panorama actual de la vejez en el país, la doctora en sociología e investigadora del
Observatorio Social del Envejecimiento y la Vejez de la U. de Chile, Paulina Osorio, señala algunos puntos relevantes.

Es heterogénea. "Hay muchos tipos de vejez en Chile. Por ejemplo, las cruzadas por el género (femenino y masculino), la clase social, la urbanidad, etc. Por lo mismo, hay que tener cuidado de ponerlas a todas en un mismo saco".

También "ser viejo en Chile es sinónimo de exclusión social". Datos de la CEPAL sobre envejecimiento en América Latina y el Caribe, dan cuenta que los adultos mayores en Chile se sienten los más discriminados entre 10 países del Cono Sur.

Es una realidad poco conocida. Si bien en la década de los ‘80 se creó el Consejo Nacional de Protección a la Ancianidad (
Conapran), "aún sigue siendo una realidad poco conocida. Recién se está empezando a hablar de esto y a tomarle el peso en ámbitos como la investigación académica, las políticas sociales y la auto percepción del cambio demográfico", explica Carmen Barros, socióloga de la U. Católica.

Por otro lado, se estima que más del 60% de la población de adultos mayores chilenos son funcionalmente sanos, capaces de llevar una vida independiente. Las mismas cifras de la CEPAL señalan que casi el 60% de la tercera edad en Chile es jefe de hogar.Y a la hora de las enfermedades, las más comunes de la tercera edad en Chile son la
hipertensión arterial, ataque al corazón, osteoartrosis, diabetes, enfermedad pulmonar, demencia y cáncer, entre otras.



Medidas para enfrentar el envejecimiento


El Informe Ethos Nº 42 sobre el envejecimiento en Chile del Centro de Ética de la U. Alberto Hurtado, repara que este proceso origina una serie de desafíos, entre ellos, nuevas formas de organización de la familia, desafíos de bienestar, integración social y empleo del tiempo libre de los adultos mayores; cambio en la demanda de bienes y de servicios; competencia intergeneracional por los puestos de trabajo y cambios en las relaciones de dependencia económica entre las generaciones.


¿Qué debiera hacer Chile para enfrentar el envejecimiento de su población?

Tanto la directora del
Senama, Paula Forttes, como la investigadora del Observatorio Social del Envejecimiento, Paulina Osorio, coinciden en que el tema de aumentar los ingresos de los adultos mayores es clave: "Si yo no tengo cómo satisfacer mis necesidades mínimas, difícilmente puedo establecer buenas redes de articulación, desarrollar sueños o generar nuevos roles a desempeñar en la vejez".

"Aunque el sistema previsional no está en crisis, va a estar en crisis. Ocurre que los sustentos en los que se basó el sistema de AFP demostraron no ser reales. Se suponía que el Estado se iba a ahorrar dinero y resulta que hoy el Estado paga los bonos de reconocimiento, las pensiones asistenciales y las garantías estatales. Entonces, un buen escenario es decir ‘nosotros necesitamos que todos los chilenos, después de cierta edad, tengan un ingreso mínimo’, y ése es el concepto del ‘pilar solidario’ de la
reforma previsional, que significará pasar de pensiones de $30 mil a $75 mil", precisa Paula Forttes.

Envejecimiento saludable: la idea es que si se la gente adopta comportamientos y estilos de vida saludables en la niñez, puede esperar que la edad adulta y los años posteriores sean especialmente estimulantes y productivos.

Según señala el médico Pedro Paulo Marín, director del
Centro de Geriatría de la UC, a una publicación del diario El Mercurio, el envejecimiento saludable comprende tres factores: "El primero de ellos es acceder a la información, una persona va a envejecer según cómo ha vivido; segundo, invertir tiempo en la salud, es decir, preocuparse de la alimentación, ejercicios, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades crónicas y mentales; y tercero, no descuidar la parte espiritual, tener y practicar una fe transforma en mejores personas a la gente".

Incorporar el concepto del envejecimiento productivo: la experta Paulina Osorio insiste en que a los adultos mayores se les reconozca como seres potenciales más que por sus debilidades, como un recurso para el desarrollo. Y pone un ejemplo: habilitar un símil del
Servicio País, pero para adultos mayores.

Adultos mayores protagonistas: considerando su disponibilidad de tiempo libre y la autovalencia de la mayoría, "si existiera la posibilidad de buenos canales de organización, los mayores podrían movilizarse en torno a demandas económicas y de servicios sociales en la búsqueda de mejorar su actual estado, hecho que creemos apoyaría el proceso de cambio tanto de la imagen que tienen de sí mismos, como aquella que la sociedad tiene de ellos", señala el
estudio de la médico María Eugenia Morales, experta de la U. de Chile en el tema.

Y la vejez en Chile es percibida como "una situación angustiosa, estereotipada en imágenes de ancianos enfermos, inválidos, que sufren graves alteraciones emocionales, y que por sobre todo, representan una carga emotiva y económica para sus familias, bien compartan el hogar con sus parientes, vivan solos o estén internos en instituciones especiales", precisa dicha investigación.

Favorecer la solidaridad intergeneracional: "Algunos profesores jubilados están desarrollando un programa que se llama voluntariado senior: un profesor jubilado atiende a cuatro niños del
programa Puente. Y a un año de funcionamiento, según las evaluaciones que tenemos, estos niños han mejorado su rendimiento en un 60%", explica Forttes. "Por otro lado, se ha ido produciendo que en los mismos territorios los adultos mayores han ido cumpliendo roles de protección del lugar donde funcionan.

Entonces se articula, por ejemplo, con los jóvenes del Instituto Nacional de la Juventud, Injuv, todo lo que es alfabetización digital hoy día. También se trabaja en algunos jardines infantiles con los ‘Quijotes de la lectura’, adultos mayores que estimulan la lectura y enseñan a leer. Además, estamos desarrollando un estudio sobre cuál es la imagen que uno puede extraer de los textos escolares sobre los adultos mayores, para reorientarla".

Diversificar el modelo de abordaje del envejecimiento poblacional:


a. Favorecer la autonomía de los mayores el mayor tiempo posible: la actividad, la participación, el desempeño de roles en el ámbito social, económico, etc.
b. Favorecer el autocuidado y la rehabilitación.
c. Avanzar en la lógica de servicios domiciliarios, que asistan al adulto mayor y a su familia en el hogar con personal adecuadamente capacitado.
d. Instaurar servicios para adultos mayores dependientes.

Cuestión de ética social: "Se produce una tensión cuando se plantea la pregunta cuál es la ganancia de invertir en personas que se van a morir. El punto es que hay algo que como país debemos resolver y es que hay asuntos que tienen que ver con la renta social y otros que se tratan de ética social", dice Forttes.

Introducir el tema en la formación de profesionales: "Tenemos que hacer, por ejemplo, que en el pregrado de medicina ya se contemple formación gerontológica o geriátrica, pero que el urbanista deba también pensar en una ciudad para mayores", sostiene la cabeza del Senama. "El profesor, el que presta servicios, el ingeniero, el abogado, en general, todas las profesiones debieran tener un pincelazo de formación en estos temas porque tenemos que preparar profesionales para el mundo que viene. Aquí yo creo que la academia ha sido poco visionaria y el mercado, paradojalmente, está respondiendo con mayor rapidez, porque se ha dado cuenta que ahí hay un nicho súper interesante".

Beneficios para el adulto mayor


FUENTE: Biblioteca del Congreso Nacional de Chile

En salud


Atención en consultorios y hospitales públicos:
Todos los adultos mayores de 60 años y beneficiarios de Fonasa, de los grupos A; B; C y D tienen atención gratuita en los consultorios y hospitales públicos. Cuentan, además, con otros beneficios tales como:
Atención oftalmológica: entrega de lentes ópticos.
Atención de otorrinolaringología: entrega de audífonos.
Atención odontológica: atención integral que incluye prótesis.
Control de salud.
Programa de Alimentación Complementaria para el Adulto Mayor (PACAM): un kilo de crema años dorados y un kilo de la bebida instantánea a mayores de 70 años, mayor de 65 años que sufren de tuberculosis.
Promoción: actividades educativas grupales y de educación física.

No comments: